APÁTRIA
Me juzgan,
Me censuran,
Me lesionan,
Hablan a mis espaldas,
Conjurando mentiras a mí
persona.
Y después salen como silenciosas víctimas,
Hablan como queriendo
derramar su ira en mí,
Hablan como cuando queremos
hablar,
Me expropian de mi tierra.
Y hasta me separan de mi
familia.
Me cortan las alas con las
que escribo.
Y de no ser por la piedad
del rey;
Hubieran cortado mi lengua,
-Eso dijo un soldado con
látigo en mano;
riéndose y maldijendome cuando
caí por segunda vez al barro-
Porque no me cortaron la
cabeza si querían bloquearme.
Porque me dejan con este
sufrimiento.
Porque que lo permitimos,
¿Dime porque?
Tal vez porque el dolor es
necesario.
Tal vez porque nos gusta ver
sufrir al otro.
Eso demuestra que estamos
hechos para el dolor como el oro.
Eso demuestra que en le
fondo somos seres con frio.
¿Pero entonces… dime porque?
¿Por el hecho de cantarle a
la libertad?
a las cosas que considero
bellas…
Y valiosas de no olvidar.
Así como olvidamos nuestras
historia.
Por el hecho de la esperanza
nunca claudicar.
Por el hecho de ser hecho de
paz.
Pero yo les pregunto en
medio de este inmenso desierto,
Que me impide hablar para no
morir de sed.
En medio de esta aguda
tristeza;
que invade de llanto y
resignación
La ultima pluma y lo último
de mi ser.
Que hay de malo en pretender
ser libre
Y compartir la idea de
libertad absoluta
Con mis hermanos los ángeles
caídos
Que hay de malo…
Tú que halas las cadenas,
Que hay de malo…
Tu que sabes el poder de la
libertad y las palabras.
Que hay de malo…
Pero es una cosa terrible
despertar mañana.
XAVIER DE LAS CASAS
2013
