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domingo, 17 de marzo de 2013

ENSAYO III (Como Prueba)



Me atrevo a dar varias deducciones sobre la vida, aunque a mí corta edad es muy arriesgado objetarlo, y las sombras puedan cuestionarse que las propiedades de luz, no sean las únicas que se pueda estudiar, podría ser poco acertado en mis apreciaciones, pero endereza tú que miras. Podemos decir que la vida es aburrida; pero no lo es! (Bueno lo positivo ha entrado que le vamos a hacer!) Siempre se encuentra en esa búsqueda, algo interesante así sea un desencanto, podemos decir que la vida es loca y está llena de algunos locos; pero en cierto modo ahí quienes solo fingen como mujercitas, podemos decir que la vida es simple; bueno la vida fácil cansa.

Aunque la filosofía contemporánea, o la impuesta te diga lo contrario, en lo personal pienso que la filosofía propia es la más exacta y estipula algunas directrices interesantes de las cuales uno puede aferrarse, aunque el  pensamiento a ratos vaya ligado en contra de “todo lo posible “del “todo lo imposible” que estemos como el vaivén de las horas, y al final será el “yo” quien tenga el valor para consumar  la estocada final, y que aquel movimiento brusco a veces, deje una serie de expectativas a resolver, conclusiones por tallar, vidas por satisfacer, lo más grande es vivir en el camino, o si lo preferís al lado del mismo, pero pues a priori o a posteriori estas ahí, y tuya es la visión, no te dejes engañar jamás.

Un ejemplo final sería un joven de vida simple, tentado por la admiración, que cuando el hado juega en su contra como Juno, minerva o el mismísimo padre júpiter en contra los aqueos; quedose una mala pasadas marcada en sollozas esperanzas; pero entonces la presunción decía en verso, se tenía un “no lo voy al volver a probar” y una chispa fugitiva que quiere al leño avivar.

Tenés siempre ambicioso caminante que escuchar, los oídos se ensanchan a la melodía, la voz ha de traer como viento el secreto, ha de dejar siempre soniditos seductores, cierras los ojos y no respires más fuerte que los latidos de tu corazón, él lo dijo, y sí que lo dijo, varias veces el orador lo confirió me lo conto mi hermano: Desde que me canse de buscar, aprendí a encontrar, desde que un viento se me opuso, navego con todos los vientos.